jueves, 19 de septiembre de 2013

Marco de Antecedentes

Entre los 20 y los 90 años  el cerebro pierde entre cinco y diez por ciento de su volumen. La mayor parte de esta reducción tiene lugar en el hipocampo, un área central de la memoria. También hay reducciones en la corteza prefrontal, que es la parte del cerebro responsable de recordar información, organizar las ideas y realizar varias tareas a la vez. En la práctica, esto significa que podríamos descubrir que tardamos más en realizar ciertos trabajos mentales que cuando éramos más jóvenes. Pero el cerebro mayor todavía puede aprender.
Y cometer errores es parte del aprendizaje: los niños aprenden repitiendo una acción hasta que les salga bien. En 2011, un estudio canadiense que comparó la capacidad de aprendizaje de un grupo de veinteañero con un grupo de un promedio de 70 años confirmaría esta concepción en los adultos. El hallazgo fue que el grupo de gente mayor aprendió mejor cuando se permitió experimentar y equivocarse. De modo que si no lo logra desde el primer momento, siga intentándolo.

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